Hice la actividad de la flor y pensé que así como la flor, que se abre y no se sumerge en el agua, sino flota. Asi es el amor de Dios para cada uno de nosostros, abierto, sin medida, El no quiere que el egoismo ni algunas malas acciones me undan en el pecado.
Todo lo contrario quiere tocar mi corazón, para vivir y experimentar su amor. Dios está presente en cada momento de mi vida y estoy dispuesta a conocerlo más día a día.
Gracias Padre por el grande amor que nos tienes
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